Una carta para ti

Sofi

No quería regalarte solamente palabras. Quería construir un lugar pequeño, bonito y tranquilo donde pudieras encontrarlas.

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Para Sofi

Me enamoré de tus días

Hay algo que he descubierto desde que llegaste a mi vida.

Al principio pensé que iba a conocerte a través de las grandes historias: esas que uno cuenta cuando alguien empieza a formar parte de su mundo; las experiencias que lo marcaron, los sueños que persigue y las heridas que aprendió a cargar.

Pero contigo pasó algo diferente.

Sin darme cuenta, terminé enamorándome de tus días. Y creo que ahí entendí que una persona no se conoce solamente por lo extraordinario, sino por todas esas pequeñas cosas que hace cuando no está intentando impresionar a nadie.

01

Las fotos espontáneas que me mandas porque algo te hizo pensar en mí.

02

Una vela, una serie, una estufa o cualquier detalle cotidiano que decides compartir conmigo.

03

La forma en que se te iluminan los ojos cuando algo realmente te hace ilusión.

04

Verte cocinar, reírte, burlarte de mí o aparecer despeinada en una videollamada.

05

Tus stickers, tus silencios mientras piensas y esas conversaciones que terminan volviéndose parte de mi día.

06

La ternura con la que miras a Benja y todo lo que de ti se revela cuando lo cuidas.

Sí, físicamente me pareces una mujer preciosa. Pero mi belleza favorita aparece cuando dejas de intentar ser fuerte por un momento y simplemente eres tú.

Nunca imaginé que terminaría esperando con tanta ilusión una foto cualquiera de un día normal. Pero cuando alguien empieza a importar de verdad, incluso lo cotidiano se vuelve especial.

Me gusta descubrirte sin prisa. Conocer lo que te hace reír, lo que te asusta, lo que sueñas, lo que proteges y también lo que todavía no sabes cómo explicar.

No escribo esto para ponerte un peso encima ni para exigirte una respuesta. Lo escribo porque existen sentimientos que merecen ser expresados con honestidad, y porque tú te has convertido en una parte bonita de mis días.

Tal vez aún nos falten muchas páginas. Tal vez todavía haya cosas por entender, caminos por ordenar y momentos que vivir. Pero, mientras los vamos descubriendo, quería que supieras esto:

No me enamoré solamente de una idea de ti. Me fui encariñando con tu forma de existir, con tus pequeños gestos, con tus días buenos y con esos días en los que no tienes ganas de ser extraordinaria.

Porque también ahí, siendo simplemente Sofi, me pareces increíble.

Una última cosa

Antes de irte, escúchame un momento.

Hay palabras que cambian cuando dejan de leerse y empiezan a escucharse en la voz de quien las quiso decir.

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Con cariño,Fran

Fotografía ampliada